"Ni tus llaves, ni tus monedas" es un modismo que expresa lo específico de poseer activos de criptodivisas.

Muchos recién llegados al comercio de criptodivisas empiezan a trabajar a través de las bolsas de criptodivisas. Aquí se ofrecen condiciones muy favorables, por un lado, con el fin de obtener de inmediato los conocimientos y habilidades necesarias, para comprender los procesos y la esencia del comercio. Además, la gama de divisas disponibles es muy amplia. Todo parece transparente y prometedor, salvo por un matiz: ni sus claves, ni sus monedas. En pocas palabras: sin claves privadas, no hay monedas. Es este modismo el que se utiliza a menudo en varios foros, donde se revelan a los principiantes diferentes aspectos del trabajo en un exchange de criptodivisas.

La esencia del problema

La principal desventaja de trabajar a través de un exchange de criptodivisas es que al comprar diversos activos, estos se envían al monedero no del usuario, sino de la plataforma de trading. Y ya desde ella el cliente recibe estos activos como si fueran de alquiler. Es decir, no existe un derecho de uso pleno cuando se negocian criptodivisas a través del exchange. El propietario directo es la empresa que presta servicios de intermediación. En consecuencia, también es posible retirar ganancias sólo en la moneda que se aprueba durante el registro, y no en las monedas digitales seleccionadas que se utilizan para el comercio.