Blanqueo de capitales (AML, Anti-Money Laundering) - ¿qué es?

Anti-Lavado de Dinero (AML, Anti-Money Laundering) son los procesos de control financiero que se implementan para prevenir el lavado de dinero y el terrorismo. Este concepto se aplica tanto al sistema financiero fiduciario como al sistema de criptomonedas. Debido a las especificidades del desarrollo del sector de las criptomonedas, es el sector en el que los parámetros AML han hecho hincapié en los últimos años.

¿Cómo funciona el sistema AML?

Dado que en el nicho de las criptodivisas todos los participantes son anónimos y las transacciones se realizan a fondo perdido, esto es aprovechado activamente por los atacantes. A través de las monedas digitales es posible ocultar fondos obtenidos ilegalmente para, en última instancia, legalizarlos. Debido a ciertas dificultades para identificar y rastrear las formas de obtención de activos financieros, se ha desarrollado un sistema especial de lucha contra el blanqueo de capitales.

Las principales vías de blanqueo de capitales a través del sector de las criptodivisas:

  • Uso de servicios anónimos a través de los cuales se compran y venden diversas criptodivisas;
  • creación de plataformas falsas de intercambio y comercio de criptodivisas;
  • compra y venta de monedas digitales con el mayor nivel de anonimato posible.

Para simplificar el procedimiento de control sobre el origen de los fondos, se utilizan métodos especiales de verificación. AML permite nivelar todas las actividades fraudulentas mediante los métodos mencionados para lograr informes financieros transparentes.

AML - especificidad en acción

Dado que el problema del blanqueo de dinero a través de criptodivisas ha sido muy agudo en los últimos años, durante la verificación AML se realizan los siguientes pasos:

  • Actualización de la información del cliente - esta regla es seguida por los propietarios de los servicios que están conectados con AML, como resultado, se recopilan datos sobre los clientes y las transacciones que realizan durante un cierto período de tiempo;
  • Clarificación de los riesgos potenciales - la atención puede centrarse en regiones o países específicos, y el seguimiento se realiza por cantidad de dinero, también hay agrupación por tipo de negocio;
  • Seguimiento financiero - sobre la base de una normativa clara, se controlan todas las transacciones de los clientes y, si hay indicios de actividad sospechosa o fraude, se realizan comprobaciones más profundas sobre el cliente y el origen de los fondos.

El sistema AML permite reaccionar instantáneamente ante transacciones sospechosas, realizar análisis técnicamente competentes basados en un gran número de factores y criterios. Como resultado, AML identifica patrones estándar de comportamiento de los clientes y descubre esquemas típicos de fraude.